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Campamento de verano para niños en Montecarmelo


Esta semana nuestra querida Casita se ha transformado en un súper laboratorio donde nuestros pequeños científicos han descubierto lo apasionante que puede llegar a ser la ciencia. El lunes cruzamos la puerta con la hipótesis de que lo íbamos a pasar en grande, pero claro, necesitábamos evidencia científica así que nos pusimos nuestra bata blanca de profesor chiflado y pusimos la materia al alcance de nuestra probeta.

Hemos realizado todo tipo de experimentos para comprender mejor el mundo que nos rodea… ¡Y más allá! Pues uno de nuestros juegos favoritos ha sido “musical planets”, en el que nuestros pequeños astronautas flotaban por el espacio al son de la música y, cuando ésta paraba, ellos debían aterrizar en un planeta y decir su nombre. Posteriormente venía un ataque de asteroides (globos) y teníamos que mantenerlos en el aire a toda costa.


Esta semana nuestra querida Casita se ha transformado en un súper laboratorio donde nuestros pequeños científicos han descubierto lo apasionante que puede llegar a ser la ciencia. El lunes cruzamos la puerta con la hipótesis de que lo íbamos a pasar en grande, pero claro, necesitábamos evidencia científica así que nos pusimos nuestra bata blanca de profesor chiflado y pusimos la materia al alcance de nuestra probeta.

Hemos realizado todo tipo de experimentos para comprender mejor el mundo que nos rodea… ¡Y más allá! Pues uno de nuestros juegos favoritos ha sido “musical planets”, en el que nuestros pequeños astronautas flotaban por el espacio al son de la música y, cuando ésta paraba, ellos debían aterrizar en un planeta y decir su nombre. Posteriormente venía un ataque de asteroides (globos) y teníamos que mantenerlos en el aire a toda costa.


Nos encantó descubrir conceptos como la electricidad estática, la ley de Newton o la ley de la gravedad con experimentos de lo más variopintos. Jugamos a frotarnos la cabeza con un globo y hacer una competición para ver quién conseguía pegar más papelitos gracias a la electricidad estática. Y, hablando de globos, estos objetos cotidianos nos permitieron comprobar la ley de movimiento de Newton y fabricar nuestros propios cohetes que se propulsaban a lo largo de una cuerda gracias al aire que liberaban. ¡Espectacular!

También conseguimos hinchar un globo como por arte de magia y sin soplar. Con la ayuda de una botella de plástico, vinagre y bicarbonato sódico. Nuestros pequeños científicos además pudieron comprobar que cuando se trabaja en equipo, las ideas ingeniosas se multiplican, y nos sorprendieron a todos con sus ocurrencias en el proyecto “Gravity egg drop” en el cual cada equipo tenía que proteger un huevo y fabricar el envoltorio más resistente posible con un poco de lana, clips, algodón, papel, etc. El resultado fueron auténticas genialidades dignas de ingeniería avanzada. Otra actividad de “team building” parecida consistía en apilar vasos de plástico sin usar las manos. ¿Cómo? Pues con gomas, cuerda y mucho trabajo en equipo. ¡Una tarea increíblemente delicada.

Está claro que lo más divertido de realizar experimentos científicos es sentir que estamos haciendo trucos de magia. Por ejemplo, jugamos con las ilusiones ópticas al rotar dos imágenes complementarias y ver cómo mágicamente parecía que la mariposa estaba dentro de una jaula. También nos quedamos totalmente hipnotizados al mezclar agua, aceite y colorante de comida y ver los fascinantes estampados que aparecían sobre el papel. Otra manera interesante de mezclar colores sin usar las manos consiste en poner unos caramelos “Skittles” sobre un plato y simplemente añadir un chorrito de agua caliente. ¡Menudo arcoíris se formó ante nuestros ojos! Eso sí, no hay nada como poder llevarnos nuestro experimento a casa para impresionar a nuestra familia, y eso lo conseguimos fabricando nuestro propio caleidoscopio casero.


Y como no podía ser de otra manera, en La Casita de Inglés siempre nos inspiramos en la temática de la semana para sorprender con nuestra creatividad artística y culinaria. Gracias a la ciencia, pudimos llevarnos a casa manualidades increíbles gracias a la fuerza centrífuga y un escurridor de ensaladas. También nos encantó hacer arenas movedizas o “kinetic sand”. En cuanto a la cocina, esta semana sí que podemos decir que nuestra receta era como para tirar cohetes, porque hicimos unos “fruit rockets” que nos quedaron de lo más fogosos. Yummy!


Sin duda nuestra hipótesis resultó ser cierta. Esta semana lo pasamos en grande jugando a ser científicos locos. Fue una semana en la que pudimos manipular contrastar y sobre todo experimentar para entender el mundo que nos rodea un poquito mejor. Hemos aprendido inglés, hecho amigos y creado recuerdos. No hay mejor evidencia científica que esa.

“Equipado con sus cinco sentidos, el ser humano explora el universo que lo rodea y a sus aventuras las llama ciencia”

-Edwin Powel Hubble